Las palabras son moscas

Se aplican dosis de cinismo sin anestesia.

no soy estoico

Todas las mujeres
que me anteceden
son mártires.

Vírgenes dolientes
por algún hijo perdido,
un hombre muerto,
una felicidad inalcanzable.

Todas las mujeres
antes que yo
han llorado sangre
y saben de sacrificios.

¿Yo?
Lacto miel
y como bombones.
Mis rodillas no saben de suplicas
ni perdones.

Se me reprocha
no querer vivir bajo una choza.

Mi abuela tuvo diez orgasmos,
bueno once, porque uno no nació.

Todas saben de ollas y silencios.
Partera de ideas.
Me niego a la vida de monasterio.

Gemir también es rezar.
Pero no se cree en mi santidad.

No sé doler.
Aunque finja.
Esclava del placer.

Siempre sueños bajo la almohada.
Pinto lágrimas sobre el rostro
para compartir el dolor
soportar el dolor
Pero no sé doler.

Farsante.
Esta deuda no es mía.

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