Las palabras son moscas

Se aplican dosis de cinismo sin anestesia.

las frutas están vivas

Julio me pregunta: ¿Las frutas están vivas?
Y yo le contesto que evidentemente lo están,
pero que mueren en cuanto las cosechamos.
En un tipo de analogía pez/pescado.

Pero Julio me dice que googleó la pregunta.
Y que las frutas siguen vivas todo el tiempo.
Entonces pienso en todas las veces que he devorado plátanos vivos
y he destripado mandarinas jóvenes.
Sin tiento y con hambre.

A mí no me gusta la carne, pero sí las frutas.
Soy de cualquier forma un ser despreciable.
Hay además estudios que comprueban la sensibilidad de los vegetales:
son capaces de sentir dolor, miedo y tristeza.
La vida manifestándose.
Hoy es un día soleado.
¿La sandía escuchara que voy a triturarla?

Sé que las frutas están vivas y que sienten.
¿Voy a dejar de comerlas?
Por supuesto que no.
Hace mucho que me supe asesina, sanguinaria y maldita.
Hay mucha crueldad en este mundo.
La naturaleza es violenta.

Pobres fresas.
Creo que es culpa de las frutas por no tener maullidos o gritos.
Tal vez si chillaran de vez en cuando… alguien pensaría en ellas.
Pero el humano es hipócrita y protegerá los sufrimientos que considere insoportables,
y por supuesto aquellos que le den algo a cambio.
¿Podemos realmente escapar de esta voracidad
por asesinar, destruir y rasgar?
Escapar realmente.
Sin mentiras suaves,
sin atajos
ni sustituciones falsas.

A veces pienso que la bondad es mentira…
Uy, estas uvas están deliciosas…
Y un muy buen negocio para los que viven de las injusticias.

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