Las palabras son moscas

Se aplican dosis de cinismo sin anestesia.

Venus en aries

Ocasiones en las que
por mis venas no corre sangre
sino pólvora.

La sensación de gasolina
requemando la garganta.
No hay saliva.

No soy lo que se incendia,
sino lo flamable.

Es entonces, el rechinar de los dientes.
La búsqueda de alguna luz cegadora
que anuncia la existencia de algún fuego.

Que arda.
Nunca me ha detenido nada.

Y por fin, con el pecho requemado
y la lengua en llamas.
Que todo sea consumido:
deseo satisfecho.

Aburrimiento.

Sin olvidar que:
donde hubo fuego
ni cenizas quedan.

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