Las palabras son moscas

Se aplican dosis de cinismo sin anestesia.

El síndrome de Korsakoff

El péndulo viene y va.
Impulsado por sí mismo
y su caída.
No hay que confiar en la inercia.
A veces.
Y ser fuerza.
A veces.
Viene y va como nuestras respiraciones
suben y bajan.

El equilibrio,
entonces,
se encuentra en el movimiento.


Una suerte de vaivén.
La estabilidad se balancea,
de aquí a allá.
Las manecillas del reloj,
el tiempo,
otro péndulo.
Uno más lento.

Dicho está que nunca
nos sumergimos en el mismo río.
Sí en el mismo oleaje.
Mar que viene y regresa.
Como los males que nacen y se alejan.
Es la vida un único balanceo,
uno del que jamás se vuelve.
Impulsarse de la jovialidad a la vejez.
En una única sonrisa.

Hay rutas largas y otras cortas.
No todos los columpios llegan alto.
Importa el impulso.
Hay que tomar impulso.
Para ver las nubes.
Importa el eje del que se parte.

El repaso crónico por los mismos centros,
causa un desgaste permanente,
mareo,
y desorientación.
Persigue otras afecciones.
Impulsarte.
Para construir otro límite y hacerlo eje.
Ver más.
Para tener un mayor alcance.
¡Juega!
Tener certidumbre de toda experiencia.

Indicaciones:
Experimenta
aquí
y
allá.
No abandones tu ambición de serlo todo.
Serás.
Formado por círculos incalculables e incompletos.
Endemoniado, corrompe cada verdad.
¡Vívelo!
La dicha.

¡Colúmpiate!

Haz que tu balanceo sea
más alto
más largo
más rápido.
Vértigo.

Si te mueves no te caes.
¡Intrépido!
¡Juega!
Pasamanos.
Equilibrista.
Flexiónate.
¡Baja!

No sigas siempre el capricho del vaivén.
Tu eje no está en otra parte.
Lo llevas contigo.
Puedes empujar para saltar.
Mirar,
cómo se aleja esa realidad que posees.
Busca otras.
Inventa otras.
Invade nuevos territorios.
Sé un tirano del espacio.
Que a nadie le pertenece.
Colócate
donde esté lo que buscas.

El amor
también se mueve.
Impulsarse es generar distancia y cercanía.
¡Trásladate!

El síndrome Korsakoff es una escasez
producida por un exceso.
¿Cómo pasamos de un territorio a otro?
Ya te dije que todo se mueve.
Va y vuelve.
Cambiar para ser los mismos.
Cambiar para ser distintos.
El agua es hielo.
El agua es gas.
El agua es líquido.
Plasma.
Fuego.
Y nunca es irreversible.
Puede volver a ser. Otra cosa.
Desde su punto de apoyo.
Como tú, que has sido sabio, necio y fantasma.

Tendrás lapsos de delirante lucidez.
Recuerda que en la angustia
no es posible la justicia.
Cuando estés loco,
reclama tu derecho a la estupidez.
Cuando seas frágil trátate con cuidado.
En la fortaleza sé despiadado.
La furia.
La calma y la delicadeza.
Son dos instantes de un sólo momento.
¡Tu vida, tu vida, tu vida!

Confía en los milagros.
Maldice.
Y espera.
Como es arriba es abajo.
Toda ebriedad
tiene una resaca.
Y toda aridez
una tormenta.

La alegría también es oscilante.
Ve con ella o espera a que vuelva.
Hay sitios en los que es necesario permanecer.
¡Juega!
¡Ríe!
¡Llórate!
¡Balánceate!
¡Escapa!
¡Salta!
¡Agáchate!

Allí viene la desgracia.
¡Cuélgate!
Que ha venido la fortuna.
¡Ama!
¡Suelta!
¡Muévete!
¡Juega!

Que la vida es un único balanceo,
del que ya nunca se vuelve.

Deja un comentario