¿Dónde se encuentra la confusión original?
¿De dónde emana el eterno malentendido que nos envuelve?
¿Nos equivocamos en la acción?
La Babel no está en las lenguas,
sino en los egoísmos.
La incomprensión parte de nuestros deseos mal atendidos.
Deseos errantes y embriagados de capricho.
Desconocidos.
Arrogantes nuestros paladares saborean pensamientos que no suplican.
Las intenciones nunca se complementan.
Anhelantes de lo mismo pero distinto.
Separados por voluntades.
Cuidado con lo que esperas,
porque habrá de alcanzarte.
¿En qué objetos depositamos el aliento?
Yo deseo el bien.
Aunque no lo conozco.
Deja que se desgaste el deseo,
sólo así sabrás.
Hay egoísmos que aseguran no poseer pretensiones.
Mi egoísmo lo pretende todo.
"Obtengo todo lo que quiero" susurra,
y salta una sonrisa a mi rostro orgulloso.
Obtengo todo lo que quiero porque no a todo lo quiero.
Quiero la paz mundial
Pero no quiero al mundo.
Selecciono muy bien el objeto deseado.
Elijo el sí.
El egoísmo más depravado es el que no se enuncia.
Reconócete a través de un cristal,
mira a tu egoísmo controlarte,
sólo así sabrás qué hacer con tu maldad.
Tienes que herirte y lastimar,
herirte en serio para saber que eres peligroso.
Mientras tanto, no hay riesgo alguno.
Mirar sin tapujos tu ambición palpitante.
¿Obtienes todo lo que quieres?
Aún no te lo has dicho.
Convéncete de ganar.
Victoria por victoria sacia tu anhelo.
Córonate.
Dale el poder dador a tus manos,
para que no exijas a los otros aquello que no tienes,
pues son tan mendigos como tú.
¿No te das cuenta?
El placer está en querer lo inmediato, pero esencial.
¡QUIERO QUE UN MINUTO DURE UN MINUTO!
Los arrepentimientos
son el drama de los que no se saben egoístas.
El egoísmo más débil
es el ciego.
El que no sabe que está ahí y no sabe qué desear.
El tirano de su propia ficción.
¡QUIERO QUE TODOS LOS PATOS VUELEN!
¿Has visto a tu egoísmo berrear?
Míralo a través de un espejo.
O míralo a través de las acciones de los otros.
Tú eres tu egoísmo.
¿No te has dado cuenta?
Lo que resguardas con celo para ti,
lo que purificas con suspiros,
lo que mantienes vivo con tus ritos.
¡QUIERO QUE TODOS SE ENAMOREN!
Hace unos días mi egoísmo quiso ser bueno.
Estaba cansado de jugar.
Se cargó de ese poder divino que nos invade
cuando nos tragamos la idea de que podemos cambiar.
Un poder que es terrón de azúcar.
Todo mar es salado.
Mi egoísmo se pregunta: ¿Qué estoy dispuesto a sacrificar por un poco de felicidad?
Yo le dije: ¡Todo! ¡Traiciona todo!
Eres una ridiculez.
¡QUIERO JUGO DE MANDARINA EN PRIMAVERA!
¿Cómo serías feliz?
Necesito una verdad
que sea de pronto y para siempre
absoluta para mí, que es quien vive.
Arráncale los ojos a cualquiera
para poder ver eso que
no aparece en tu campo visible.
¡Oh, egoísmo! ¿Por qué no eres bueno?
¿Por qué te vuelves más feroz cuando amas?
¿Por qué eres tan cruel cuando no anhelas?
¡QUIERO ESTAR DESNUDA!
Quiero que seas bueno,
y que cuando toques tus manos sean terciopelo.
Quiero que suspires,
y que salves a toda alma que te mire.
Quiero que creas en lo que no ves,
y que estés dormido para las seis.
Déjame amar de otra manera, que no sea esta.
Déjame estar sin esperar.
Déjame sin tus lamentos.
Seamos otros.
¡QUIERO QUE TODOS LAS INFANCIAS SEAN BELLAS!
Deja que todas las lágrimas lleguen al mar.
Deja que te transformen
todos los deseos que vas palpando.
¿Puedes hacerte más pequeño?
¿Puedes ser más amable?
Vamos a ser lúcidos.
Existe una gran desgracia en este mundo:
cada uno de nosotros desea ser feliz.
Y yo te agradezco que no seas vacío.
Susurrarme:
cuántas esperanzas nos quedan.
Y tú, ¿Ya has visto tu egoísmo?
desata un poco las correas,
cómo sabrás si la necedad está hambrienta.
No la ahuyentes ni la escondas,
deja que te muerda
para que sangre.
¡QUIERO QUE NINGÚN DOMINGO SEA TRISTE!
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