Líbrate de los conceptos.
Sé toda bondad.
Pero aprende dónde y cómo ejercer tu mal.
Que tu maldad radique en que puedes hacer el bien.
Hay verbos que no tienen gerundio;
y que más lo necesitan.
Como decir: te estoy amando
me estoy muriendo
estamos siendo.
El gerundio es el perpetuo presente.
Cuida de tu momento.
Quiere y respeta a
todos los que eres,
con quienes eres,
los que caben en un somos,
y los que son contigo.
Cuida de ellos,
porque eso es el presente.
Y estarán a salvo.
Pero tampoco te sometas al presente como un adicto que sólo es feliz
en el relámpago de lo inmediato.
No te sometas a ningún tiempo.
Vive todas las posibilidades.
Hasta las muertas.
Que el tiempo y la muerte no sean límite
para el estallido que eres.
No permitas esa putada,
de que te digan qué, cómo y cuándo sentir.
Cada situación es tuya.
Sé extraordinario.
Nunca;
a menos que sea necesario,
y con una lucidez excepcional,
ejerzas la normalidad.
Pisa tus linderos prohibidos.
Conoce toda profundidad.
No bebas sólo espuma.
Que no te dé miedo reconocer
la locura
que ya eres.
Enférmate
Enférmate
Enférmate
Enférmate
Enférmate
Y finalmente que sea de amor propio.
Libérate de los conceptos.
Líbrate.
Líbrate.
Líbrate.
Ámate.

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